El «modelo Riace», más que un modelo de acogida

Artículo publicado en el Anuario Internacional CIDOB 2019, sección «Píldoras de opinión».

En el 2016 la revista Fortune incluyó al alcalde de Riace, Domenico Lucano, entre las cincuenta personas más influyentes del mundo, junto a líderes como el papa Bergoglio o la canciller alemana Angela Merkel. Desde entonces, este pequeño pueblo calabrés del extremo sur de Italia se hizo conocido en todo el mundo, convirtiéndose en un símbolo internacional de la solidaridad y casi en un lugar de culto del activismo por los derechos humanos.

Todo comenzó en 1998, con la llegada de una embarcación de refugiados kurdos a las costas de Riace. La población se organizó de forma espontánea para darles acogida y los alojaron en sus casas. Unos años más tarde, un grupo de activistas, entre los cuales se encontraba Domenico Lucano, promovieron un proyecto de acogida basado en la experiencia de Trieste con refugiados de Kosovo. En el 2001, con el apoyo de ACNUR y de otras entidades, Riace entró en la primera convocatoria para el Programa Nacional de Asilo, lo que luego fue el SPRAR, el sistema público de acogida italiano que funciona bajo la responsabilidad compartida entre el Ministerio del Interior y las autoridades locales. En el 2004, cuando Domenico Lucano se convirtió en alcalde, aquella idea inspirada en la patera kurda fue más lejos. La hospitalidad y la acogida, valores que siempre se cultivaron en la costa calabresa, pasaron a ser su Política, con mayúsculas. Esta vez la inspiración del proyecto partió justamente de la emigración, que había dejado el pueblo con muchas casas abandonadas y al borde de la desaparición; durante décadas, los habitantes de Riace migraron a América, a Australia y al norte de Italia en busca del trabajo y de las oportunidades que no les daban el mundo rural. http://anuariocidob.org/el-modelo-riace-mas-que-un-modelo-de-acogida/